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17 de mayo de 2010

Y después de tanto tiempo, habrá que escribir algo sincero.

Dicen que K odia la falsedad, el interés y el victimismo. Aunque últimamente lo vive más de cerca de lo que le gustaría.
Al fin y al cabo, la gente se alimenta de eso, ¿no? Necesitan ser el centro de atención, necesitan sentirse alabadas, queridas.
Y cómo lo consiguen, ¿eh? Pues es sencillo.
Mienten, mienten hasta más no poder, se inventan una vida totalmente ficticia, cualquier cosa les sirve, por pequeña e insginificante que sea, así los demás se preocupan por ellas.
Luego llega el interés, que no se nos olvide. Las mentiras van dirigidas a gente que les interesa que se preocupen por ellas, ¿qué por qué? Pues porque así al día siguiente todo el mundo sabrá lo que les pasa.
Y por último, pero no menos importante, el victimismo. K lo odia, le repateo, le da puro asco y, en cambio, hay gente que lo usa en su día a día, que lo usa para sentirse bien, para sentirse alabada y querida. Así que esto nos lleva al principio, todo está conectado.
¿La conclusión? Pues que el mundo se está yendo a la mierda por gente así.
NO tienes que ser el centro de atención siempre.
NO tienes que ir llorando por las esquinas para dar pena, eso es insoportable.

No tienes que inventarte una vida para que los demás te quieran.

23 de abril de 2010

Ya sé que no soy perfecta.

-Eh...ésto...bueno, déjame hablar a mí ahora, ¿vale?. Shhh, no contestes, que me toca a mí. Mejor lo digo todo de carrerilla, así si me arrepiento ya estará todo dicho. A ver, que ya sé que a veces puedo llegar a ser irritante, también una borde o una seca de tres pares de cojones. Soy rubia, pero no de las tontas, ¿eh? eso ya lo sabes. También puedo llegar a ser demasiado madura para algunas cosas pero muy cría para otras. Me sobran unos cuantos quilos, no te voy a mentir, y puede que mi cara no sea de las mejores pero tampoco es de las peores. Odio muchas cosas de mi cuerpo, sobretodo mi nariz y mis orejas. También odio rasgos de mi personalidad, como, por ejemplo, lo de ser tan desconfianza con la gente, pero ya sabes que he pasado por cosas muy poco normales y esas cosas son las que me han hecho ser así. Eso sí, cuando me lo propongo soy todo un derroche de simpatía y felicidad, la gente dice que soy la hostia, y yo no soy quién para decir lo contrario. Y...ésto...¿Me quieres? Porqué yo a ti sí... ¡Mierda, ya lo he dicho! No te agobies, espera, no te vayas. Dime que me quieres, ¡joder! No, mejor no lo digas, si no lo piensas realmente... No hace falta que me lo digas todos los días. Sólo cuando sea verdad. Yo te lo diré siempre, cada día (incluso cuando tenga la regla). Porqué yo te querré siempre, ¿sabes? A ti sé que podría quererte hasta que me muera. Todos, todos los días. Los días de sol, los días nublados, los días que llueva, nieve... da igual, yo te querré cada día. Incluso estoy dispuesta a dejar que me quieras. Eso ya es más difícil para mí. Pero por ti lo haría. No me mires así, como si estuvieras viendo un alien. Soy yo, ¡joder!, ¿no me reconoces? Soy la misma de siempre... la única diferencia es que ahora estoy enamorada. Enamorada perdida y locamente de ti. Y, ¡joder! Ya sé que parezco estúpida diciéndote todo esto, escribiendo tan rápido, temblando como una tonta, sé que tendría que dejar de escribir y dejarte hablar pero ahora mismo lo único que necesito es que me digas que me quieres...

22 de abril de 2010

Cold as ice.

Se levantó con la sensación de pesar, “otro día más” se dijo…
Su cuerpo era de plomo, y sus parpados se negaban a colaborar, aún era pronto para despertar… Otro día más, en el que la lucha continuaba, en el que su mente pensaba y su boca actuaba, en el que otra vez más, ella misma se encontraba en una contradicción, no sabía como acabaría, lo que tenía claro, era que ella no era normal. Nadie pone las reglas de lo normal, no hay ninguna ley ni medida que describa que es y que no es normal, pero que su vida interior se revelara con el exterior, decididamente, no era normal. Odiaba sus acciones impulsivas, su orgullo. Pero sobretodo, odiaba perder los estribos en situaciones incontrolables. Siempre se había sentido una persona inteligente, con unos pensamientos rápidos y agudos, y una agilidad mental inimaginable.
¿Y qué? Y…todo eso, ¿para qué? Para luego sus estúpidos sentimientos actuaran en nombre de su mente y cometieran un error tras otro empeorando cada vez más los peores momentos. En soledad, analizaba detenidamente todas las situaciones del día, se construía barreras defensivas, se organizaba estrategias de reacción a cualquiera de las posibles opciones, se preparaba mentalmente para cualquier situación… puede que pareciera una persona fría, calculadora y quizás demasiado severa o reservada, pero sólo en apariencia. Siempre salía algún fallo, algo que no había previsto, alguna puta corazonada de mierda que le hacia cagarlo todo y meter de nuevo la pata. Nunca podría controlar la situación de nada si no se ponía de acuerdo con ella misma. Su mente y su boca iban por partes distintas. Siempre había pensado antes de actuar, antes de cometer cualquier error, siempre que hiciera alguna acción tendría su reacción y sus consecuencias, eso era la primera lección de su mente.
Y sin embargo, todo era teoría, en la práctica ella sólo era una niñata con la lengua demasiado larga… ¿de que servía tanta vida interior si no sabía establecer una conversación civilizada sobre temas personales? Nunca podría controlar nada si todas sus estrategias se basaban en mentiras, si se empeñaba en negar la realidad…No engañaba a nadie con esa farsa, haciéndose la fría sólo se mentía a si misma, cubriéndose entre pensamientos no se escondía de los sentimientos…
No podría estar toda la vida huyendo de si misma.

Fall in love.

¿Alguna vez te has parado a pensar cómo puede cambiar todo en un segundo?
Una decisión, una mirada, una palabra, un gesto, un beso quizá... El caso es que por ese simple hecho puede dar todo un giro radical, cambiar tu vida entera. Y no es justo, no es justo que por ese segundo se vaya todo a la mierda. Quizá tú querías que todo pasara de otra manera. Pero, en realidad, eso da exactamente igual, porque la decisión acaba dependiendo de una sola persona, y no es de ti, aunque también te afecte.
¿Por qué no se paran a preguntar qué es lo que quieres tú, qué es lo que prefieres?
Prefieren aferrarse a su decisión y creer que es la correcta, cuando, seguramente, estén totalmente equivocados. Pero bueno, ¿qué más da? Eso en su vida no influirá tanto como en la tuya... Y tú te seguirás guardando esas malditas palabras que son demasiado fáciles de sentir pero casi imposibles de decir o de explicar, y te lo sigues negando a ti mismo aunque sepas que es verdad.
Tonto, estás enamorado, afróntalo ya.

Aunque la que tendría que empezar a afrontarlo soy yo. Mierda.

18 de abril de 2010

Eres tú y te duele ser tú.

Cuando te sientes mal, ves todo negro.
¿Por qué te sientes mal, K?
No entiendes nada, sólo quieres llorar. Aunque el orgullo te traiciona y no fabriqua lágrimas. Cuando te sientes...asquerosa, como si lo que hicieras no tuviese vuelta atrás. Como si tus palabras salieses sin pensarlas, como si tuviesen vida propia, y dañan al efector y al receptor.
Orgullo y ego que no se dejan ganar, simplemente, eres tú.
Eres tú y te duele ser tú.
Te hace sentir mal.
Como una hija de puta sin remedio, que sólo sabe quejarse y verse a si misma.
Te sientes vacia, sucia, estúpida.
Manipuladora.

16 de abril de 2010

Cosas que sólo entenderá K.

-En el historial de conversaciones del messenger, leí algo que hizo que se me cayera el alma al suelo...
K paró en seco, dejó todo lo que estaba haciendo y se le cortó la respiración. Miró a su madre, que estaba junto su abuela y su tío, con los ojos como platos.
-¿Qué has dicho, mamá?
-Leí una de tus conversaciones. Decías que no querías acabar como yo y que no te querías parecer en nada a mí. No sabes lo que duele eso...
K se levantó del sitio y se puso frente a sus familiares, los únicos que le quedaban en ese momento, enfadada y con lágrimas en los ojos.
-No lo entiendes, ¿verdad? No lo entendéis ninguno de vosotros, nunca entederéis nada. No, no quiero acabar como tú, mamá, no quería sufrir lo mismo que sufriste tú pero, desgraciadamente, ya lo he hecho. Yo tendría que tener a una hermana aquí y ahora mismo está muerta. Mi abuelo también está muerto. -dijo mirando a su abuela- Mi padre es un hijo de puta. Me siento responsable de esta jodida familia, ¿lo sabíais? no quiero ser un puto fracaso más, no quiero ser como todos los de este barrio. Quiero que os sintáis orgullosos de mí. Aunque no lo digáis, sé que tenéis todas vuestras esperanzas puestas en mí, sé que soy yo la única capaz de conseguir lo que quiere. Ni tú, mamá, ni mi abuela, ni mi tío...En vuestras manos no está mi futuro, está en mis manos. Y sí, mamá, si sé lo que duele todo ésto. ¡Lo sé más que nadie, joder!

Claro que lo sabía, claro que sí...

15 de abril de 2010

K walk alone.

Estás teniendo otro de esos malditos ataques de ira en los que odias a todo el puto mundo; especialmente a tu padre, a él y a tu mejor amiga.

A tu padre le odias porque es un cabrón, en todo el sentido de la palabra. Odias cuando hablan de él porque recuerdas todas las noches en cuales no podías dormir porque él estaba 'trabajando' con alguna mujer.
A él le odias porque te hizo creer en el amor y toda esa mierda. Parte de tu odio por él también va hacia ti. Por creer que alguien por primera vez en tu vida no te dejaría abandonada. Sí que fuiste una estúpida.
Y sólo nos queda ella. Tu 'mejor amiga' también conocida como 'Cheetah'. La única que te puede sacar de líos, además de M. Puede ser útil y buena amiga pero eso no le justifica quitarte al único hombre que en realidad has amado en la vida. El único que pensaste que te quería. El chico que te jodió.
Respiras profundamente unos minutos más y tu enfado se ha ido, lo que unos minutos antes era ira ahora le da cabida al dolor.

El dolor de que todo el mundo se aproveche de ti y luego te deje jodidamente mal.

Ya no sabe si esto es la realidad.

Últimamente K sufre de insomnio y le da por reflexionar en las noches largas.
Piensa que, si todo fuese diferente, si ella fuese una persona completamente diferente y no le hubiesen pasado las cosas que le han pasado a lo mejor no tendría como método de evasión el plasmar lo que siente en un papel.
Bueno, en realidad tiene dos métodos de evasión pero, por decirlo de alguna manera, el de escribir es el más correcto.
A veces, piensa que no sabe si lo que dice que ha vivido es real o, simplemente, han sido pequeñas historietas que ha ido escribiendo y las ha sentido tan hondo que ha acabado creyendo que todo le ha pasado a ella.
Dice que la madurez no entiende de edad y en eso estoy completamente de acuerdo con ella. Hay personas que en su vida llegarán a madurar porque no han vivido lo suficiente como para saber lo que hay en el mundo, hay otras que han madurado demasiado pronto y a los dieciocho años ya están más que quemadas de la vida y, hay otras, que han madurado teniendo empatía con los demás y poniéndose en la piel de la gente a la que intentan ayudar.

Yo, sinceramente, creo que K ha madurado más por la empatía que por sus propias vivencias.
Y, creedme, las vivencias no han sido pocas pero los momentos de empatía han sido muchos más aún.

Qué no, qué no. O sí.

No. Ya no entiendo nada. No siento. No escucho. No veo. No río. No lloro.
No...
No necesito tus besos. Ni tus abrazos. Ni tus palabras. Ni tus te quiero. No necesito que me digas que todo saldrá bien. No quiero nada de ti. Ni de él. Ni de ella. Ni de ninguno de vosotros.
No quiero escuchar vuestras lamentaciones. Ni vuestras risas. Ni las tonterías que decís.
No necesito absolutamente nada de ti, ni de ti. Ni de ti. Soy totalmente dependiente.
No os quiero en mi vida. No quiero que sobrepaséis mi barrera. No quiero que forméis parte de mí.

Qué os piréis, ya no os quiero.
Sólo digo verdades, no me reitero.

14 de abril de 2010

Pequeñas frases, gran placer.

Era tan sólo pura atracción física, o puede que algo más, pero eso aún no lo sabían -o no querían saberlo-. Estaban en casa de un amigo que tenían en común, viendo una película, cada uno sentando en una punta del sofá. Se acaban de ver por primera vez, pero es como si se conocieran desde hace tiempo.
Él la mira. K se da cuenta, aparta la mirada. K le mira. Él se da cuenta, aparta la mirada.
La película llega a su fin y con ella el concurso de miradas. K se levanta y va hacía el jardín, para tomar un poco el aire, y ordenar sus pensamientos.
Él la sigue. Se para justo delante de ella. K levanta la mirada del suelo y la clava sobre él. Se miran fijamente durante un instante. No hablan. Él se acerca. No deja de mirarle a los ojos. Se para a unos centímetros del rostro de K. Sus labios se rozan. Sus cuerpos se juntan.
La lengua de K explora la boca de él. La lengua de él juega con la de K. Mil pensamientos por hora en cada una de sus mentes. Todo se hace más intenso. Él la presiona con más fuerza. Ella clava las uñas en la espalda de él. La empotra contra la pared. Fuego. Sólo hay fuego. Y ahora...

Are you sick of everyone around? with the big fake smiles and stupid lies...
Suena el despertador. Las 07:15. Hora de despertar.

Aburrida de la vida.

Se aburre con la vida.

Eso no es nada nuevo. Ella se ha aburrido con la vida desde el momento en que nació. Hay incluso fotos de cuando era un bebé con la mirada perdida en el espacio, en silencio, diciendo "la cámara a la mierda". La gente piensa que es callada y misteriosa, pero la verdad es que simplemente no le importa una mierda nada.
No hay demasiadas cosas que le importen y la gente incluso menos. Se rodea de personas que están llenas de drama, porque por lo menos le dan algo que hacer. Y esa es otra idea falsa acerca de su vida. La gente piensa que ella es la persona que tiene más juicios de valores en el mundo, es por eso que todos le cuentan sus secretos. La verdad, sin embargo, es que es muy crítica. Mira hacia abajo a las personas que se revuelcan en su propia mierda ridiculizándoles en lugar de hacer algo al respecto. Es débil, y odia la debilidad.
Había que tratarla como a una niña porque eso es lo que le gusta hacer últimamente. Ahora actúa como si lo fuera.
Pero, definitivamente, ella no es una niña pequeña.
Perdió todo y cualquier cosa que tuviera que ver con la infancia desde hace mucho tiempo y ni siquiera puede recordar lo que era ser inocente. Tal vez nunca fue inocente. Tal vez ella nació corrupta y por eso se ha aburrido de su vida.

Sea lo que sea. Aburrida de su vida está. Y eso es lo que importa, ¿verdad?

¿El miedo era realmente por eso?¿de verdad?

Lleva soñando con él durante meses.
Ha logrado mantener una relación inexistente en su mente. Sueña con sus besos, con sus caricias, con sus abrazos e incluso hasta con sus te quiero.
Ha conseguido recrear el caracter de ese chico mediante sus escritos y las vivencias que le habían contando de él.
No le conocía, sólo le había visto en fotos, aunque era de su misma ciudad. ¿Se había enamorado de un desconocido? eran palabras mayores, pero no estaba segura de que sentía.
Lo que si sabía era que...tenía miedo de conocerle de verdad, por si se depcionaba al ver que no era exactamente igual a como le había soñado.

Sin sentido.

Amor. Rabia. Ira. Rencor. Dolor. Impotencia. Cariño. Alegría. Tristeza. Agonía. Decepción. Frialdad. Envidia. Celos. Lujuria. Pasión. Desprecio. Euforia. Colera. Estrés. Ansiedad. Depresión.

Todo me agobia. BANG. Pistola. Cuerpo al suelo. Muerte. ZAS. Accidente. Cuerpos desangrados. Más muertes. No consigo deshacerme de esta culpa. A veces sudo. Todo será un fracaso. Seguir avanzando, creciendo. Todo se gasta. Me digo siempre: Reacciona. Todo sigue igual. Nada funciona. Actuar de otra manera. Convertirme en otra cosa totalmente diferente a aquello a lo que prometí. Odio los domingos. Recordar los errores que tuve. Pase lo que pase nunca dudes. Abrir los ojos. Despertar sin ganas. Ventanas tapiadas. Dolor en las mejillas. Sangre en la nariz. Mi regalo. Un puño bien cerrado. Ni siquiera sé mi nombre. Ni cuantos años tengo. Terminar con la tortura. FIN. Bum, bum. Bum, bum. De hielo. El más puro y frío. El corazón lleno de espinas. Furia contenida. Odio entre padre e hija. Fue él mi lado oscuro. Dejó en el interior un odio puro. Arrebató el sueño de cualquier adolescente.

Mi mundo no gira y me cuesta sentir. El sol ya no brilla, no sé a donde ir. Ya no sé decidir mi manera de vivir. Entre suspiros sola esperaré a mi fin.

CAOS.

Ella es K, ¿qué esperabas?

¿Cómo intentar salir de un pozo sin entrada? Pues es exactamente igual.
La mayoría de la gente no lo entiende, simplemente, porque nunca ha pasado por ello. Es algo eterno...recaida tras recaida te vas hundiendo más en tu propia mierda, revolcándote en ella, contaminando hasta el último poro de tu piel.
La gente solía decir que envidiaban la vida de K. Que K era feliz. Pero...¿ellos que sabían? Nada. Absolutamente nada. Porque K, desde bien pequeña, había aprendido a interiorizar sus sentimientos y a dibujarse una sonrisa en la cara, cual payasa de circo, antes de salir de casa.
Sonreír, para ella, era tarea fácil.
Había tenido muchos años para perfeccionar aquella habilidad. Había tenido mucho tiempo para aprender a esconder la agonía y la tristeza de su mirada, para hacer muecas graciosas y para soltar una carcajada en el momento oportuno.
Pero no sabía lo que era sentirse bien con ella misma, no sabía lo que era sonreír sin darse cuenta y nunca había notado ese brillo especial en su mirada.
Nunca, nadie, ha logrado saber la verdad sobre K.
Nunca, nadie, ha conseguido conocerla a fondo.
Nunca, nadie, ha llegado a traspasar su corazón.